Ahorita Araceli esta sentada en mi regazo, esta interesada en este sonido y el movimiento de mis dedos en el teclado. Ella quiere que cambie de posición, empieza a llorar y tengo que parar por un rato. Cuando esta tranquila, comienzo de nuevo. Así es mi vida estudiando alrededor de mis hijos. Empezar y parar. Empezar otra vez, parar otra vez. Y seguir este ciclo una y otra vez.
La verdad es que no es nada fácil mantener motivación estudiando un idioma. Requiere un montón de energía, tiempo, y concentración - cosas que no tengo. Horas y horas de estudiar no es posible. Entonces estudio en esos pequeños minutos libres. Hay distracciones y ruido, poco tiempo sola, poco espacio para mis pensamientos. Mis estudios van despacio… un día aprendo una palabra nueva, otro día solo tengo la energía de escuchar el español con un video en mi teléfono y otro día no hago nada con el idioma y no me siento inspirada de seguir. El progreso no se ve inmediatamente, solo mirando atrás puedo notar mis avances.
Aunque hay obstáculos enormes que desaceleran mi progreso, no cambiaría nada. Si soy sincera, me encanta este desafío de buscar maneras de integrar mis estudios con mi vida diaria, encajar mi estudio entre amamantar mi bebé, contestar preguntas de Santiago, y dar besitos a Isaac. Me fascina este proceso de aprender algo que me apasiona junto a ser esposa, mamá, y ama de casa. Hay algo tan bello de esta lucha y esfuerzo.
Con este tema, pienso mucho en mi mamá. Ella es una inspiración con todo de ser. No solo tenia 9 hijos, cuidaba la casa, (cocinando la cena todos los días), estaba siempre presente y cariñosa con cada uno de nosotros y mi papá. Mi mamá mantuvo viva sus intereses y pasatiempos. Descubrió tiempo para una plétora de actividades - tejer, coser, hornear, escribir poemas, leer el periódico y sus libros… todo en esos pocos minutos.
Ella tomó clases en la universidad solo por interés personal, cursos de todo tipo - historia del arte, matemáticas, inglés, lenguas extranjeras y más. Al final, mi mamá tuvo una cantidad de materias para llegar hasta conseguir su maestría de ingles. Lo hizo estudiando, tomando clases en su vida caótica y después, llego a ser profesora de universidad por unos años.
Lo que mas me inspira de mi mamá es como cultiva una vida de aprendizaje. Fue realmente su estilo de vida. Me enseño que es posible combinar pasión y vocación, no son contrarios, el uno al otro. Mi mamá no se perdió en si misma al ser una madre, de hecho se encontró a si misma a través de esto. Su vocación de esposa y madre enriqueció todo lo demás.
Y entonces, yo sigo estudiando español. Sigo haciendo esfuerzo para mejorar mi nivel. No me importa cuanto tiempo necesito para alcanzar mis metas. Lo importante es crear espacio para cosas que me interesan, que me inspiran.Trato de tener una vida así igual a mi mamá - una vida llena de amor por mi vocación y al mismo tiempo, amor por mis pasiones.
No comments:
Post a Comment